IntroducciónHubo una época de nuestro automovilismo, particularmente en el Turismo Carretera, donde algunos autos eran tanto o más famosos que sus pilotos, a lo sumo se los identificaba conjuntamente.
El “Tractor” de Casá; “La Negrita” de Ruben Roux; la “Galera” de los Emiliozzi; el “Chevitu” de Cupeiro; “La Coloradita” de Bordeu; “Las Liebres”; “La Garrafa”de Vianini; o el “Trueno Naranja”.
Cada apodo tenía su razon de ser ya sea por su color o alguna particularidad que se destacara del vehículo.
Para los más jóvenes o los que no lo vivieron, transcribire esta seríe de articulos, que ayudaran a conocer estas historias.
“La Galera” de los EmiliozziDe todos el auto más famoso que haya transitado por caminos de nuestro pais es sin dudas, “La Galera” de los Emiliozzi, llamada asi por su altura- algo exagerada-que siempre se mantuvo, pese a que el resto de pilotos y preparadores buscaban, recortando techos y disminuyendo el despeje del piso, bajar los autos.
“La Galera” es una leyenda dentro del Turismo Carretera y por ende del automovilismo argentino.
Una fama y un respeto ganado a traves de muchos años de trabajo y de una perfomance impresionante en 17 años de actuación, (NdA:”que lejos de las 2 temporadas que dura un TC de hoy”) sobre todo tipo de superficies, pista, ruta, montaña, barro hasta nieve de la cordillera en el Gran Premio “Dos Océanos”.
Un record que habla claramente de la confiabilidad y perfección de la cupe Ford.
Debuto abandonando,el 23 de abril de 1950 con el Nº 26, en la “Mar y Sierras” conducida por Dante Emiliozzi.
Dante y Torcuato se turnaban en el manejo, hasta que alguno de los dos consiguiera sumar puntos, el que lo hiciera se quedaria con la conducción definitiva
Esto se produjo el 6 de mayo de 1951 donde Dante consigue llegar 3º en La Pampa.
Su primer victoria fue el 24 de mayo de 1953 en Chacabuco.
En 1954 paso (cambio de reglamento) del “válvulas a la cabeza” una creación Made in Olavaria al 59 AB de válvulas laterales donde conjugaron velocidad y resistencia siendo este el motor que más satisfacciones dió a los hermanos.
El auto en su aspecto fue modificado en varias oportunidades, mejorando el perfil pero siempre dentro de una prolijidad que hizo famosos a “Los Gringos”
“La Galera” contó con una tenida en ruta excepcional, doblaba perfectamente, frenaba parejo sin espantadas y viajaba derecha en las largas rectas, algo poco habitual en los autos de TC cuando superaban los 200Km/h.
Por su estilo sobrio y sin derrapes tribuneros, los criticaban “por no jugarse ni correr, para
dar espectáculo”
Ellos respondian con victorias y records, como en marzo de 1963 en Necochea donde hicieron 203,526Km/h de promedio.
El 12 de setiembre de 1965 estrena el motor F100 en Olavarria y cuatro carreras después gana en San Antonio de Areco el 31 de Noviembre.
En la parte estetica paso del color negro con publicidades de “Mundo Deportivo” al comienzo, al Blanco y Azul con “Ford Armando” en el capot para terminar a partir del 24 de mayo de 1964 con la Azul y Roja con “Atma” en su Trompa.
El último triunfo de “La Galera” (paradójicamente, tambien de los Emiliozzi) fue el 6 de marzo de 1966 en Colon, se retira de las competencias con un 2º puesto el 26 de junio de ese año, en la “Vuelta de Hughes.
Fue reemplazada por el Baufer F-100.
158 carreras, 42 triunfos, 20 segundos puestos, cuatro campeonatos consecutivos de Turismo Carretera 1962-63-64-65, quedan como estadística en el auto más exitoso de nuestro automovilismo.
Una verdadera leyenda.


Fuentes: Revista Corsa, Historia del automovilismo deportivo