Autor Tema: Suppici Sedes , Hector  (Leído 11230 veces)

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Desconectado Pablo L7

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Suppici Sedes , Hector
« : Agosto 03, 2009, 04:06:33 pm »
Hector Suppici Sedes, nacido en Uruguay el 15 de marzo de 1903 , es el único piloto extranjero que logró ganar un Gran Premio de Turismo Carretera.


Sobre esta victoria Alfredo Parga publicaba la siguiente nota en su Historia Deportiva del Automovilismo Argentino :

Un espíritu creador
Virtualmente se inauguró en 1938 el ciclo de “los coches con carrocería cerrada y metálica”.
Los precursores de los auténticos Turismo Carretera.
Con el título de “La mecánica nacional”, la revista oficial del Automóvil Club Argentino repasó el Ford V8 con el que Hector Suppici Sedes ganó el Gran Premio del Sur, de este modo:
“La carrera (el Gran Premio) fue la primera prueba de velocidad realizada en el país con coches del modelo empleado por la mayoría de los usuarios.
Esta fórmula , esbozada en el Gran Premio Argentino de 1937 en lo que a motor y chasis se refiere , se completó ahora con la inclusión obligatoria de la carrocería cerrada y metálica , que es la preferida por más del 80 por ciento de los conductores particulares”

Ficha del Ford ganador
Los técnicos del ACA dieron fe de que el coche ganador era un Ford V8 cupé, cuatro asientos, modelo 1937, cuyo motor no había sido modificado más que con la adición de un filtro de aire especial para el carburador.
El piloto había reforzado el sistema de refrigeración con la ayuda de un tanque auxiliar de una capacidad de 40 litros, ubicado en el lugar que originariamente ocupaba el asiento trasero.
Por medio de una bomba, el acompañante podía mandar agua cuando fuera necesario al radiador que conservaba su capacidad original.
La bomba, de doble efecto, alternativamente podía extraer agua del radiador para devolverla al tanque suplementario.
Con esto se obtenía una temperatura adecuada del motor por medio de la circulación continua de agua.
La lubricación seguía siendo la de serie con la capacidad del cárter aumentada de cuatro a ocho litros.
Debajo del tablero fue colocado un tanque de aceite complementario, directamente comunicado con el cárter por un caño. Así, se podía completar el nivel sin parar el auto.

El chasis
Se reforzó la suspensión con el agregado de hojas maestras y la colocación de ocho amortiguadores Houdaille del tipo mayor.
Fueron reforzados los largueros y al eje delantero se le acoplaron unas planchuelas para conseguir más rigidez y resistencia.
Atrás, además del tanque auxiliar de nafta, viajaron tres ruedas armadas aseguradas por un soporte.

Y algo más
Suppici Sedes dotó – un adelanto – a su coche de un caño agujereado por el que, cuando el parabrisas empezaba a tener barro, circulaba agua proveniente de un pequeño depósito conectado a su vez por una pequeña cañería vinculada con el tanque auxiliar de agua desde donde el líquido llegaba con presión.
Muchos años después, los automóviles empezaron a usufructuar este servicio, inventado por este precursor que fue Hector Suppici Sedes.

En el libro de Peter Hamm se detallan algunas innovaciones que Suppici Sedes introdujo en sus vehículos a modo de precursor.
Para la gran carrera de 1938 se despachó con una serie de modificaciones entre las cuales se puede citar al famoso “sapito” o “zorrino” citado anteriormente en la nota de Parga.
Además colocó un blindaje protector para las bujías y el distribuidor a modo de evitar la humedad.
Utilizó una salida de caño de escape por sobre los guardabarros traseros en caso de tener que atravesar algún vado, para que no se ahogara el motor.
Otro artilugio que llevó en esa carrera fueron unas planchuelas de metal pensadas para colocarlas debajo de las ruedas y darle tracción al auto en el caso de quedar empantanado.
Como se sabe, todas estas soluciones se siguen empleando hoy en día.
Sin dudas, un adelantado.

Siempre participó con Ford v8 :
GP 1935 – Abandono – Nro 23 – Ganó la primera etapa de 1180 km en 16h23m
GP Virginio Grego 1936 – Abandono
GP 1937 – 3ro - Ganó la 2da etapa de 700 km, la 3ra de 567 km (63 km/h de promedio) y la 4ta de 340 km (73 km/h de promedio)
Mil Millas 1937 – 2do – a 14m28s del puntero con un tiempo de 17h19m35s para recorrer 1609 km
GP Del Sur 1938 – 1ro -  Nro 5 – tiempo de 60h49m37s2/10 para recorrer 6224 km a 90,436 km/h de promedio (además ganó la 4ta etapa) , le sacó 1h54m de diferencia al escolta Garbarino.
Mil Millas 1939 -15to - Bajo el seudónimo de “Julián Laguna”
GP Internacional del Norte 1940 – 5º
GP America del sur (Buenos Aires-Caracas) 1948– Abandona – Nro 2
GP America del sur (Lima-Buenos Aires) 1948 – Accidente – Nro 2

El 4 de diciembre de 1948 se produce su muerte a raíz de un accidente al ser embestido su auto por la Cupe Ford de Antonio Zarantonello en un confuso episodio en la 2º etapa de la Lima-Buenos Aires , en la región chilena de Atacama.

Llegada victoriosa en el GP del Sur 1938

Fuentes
Historia deportiva del automovilismo deportivo
TC una historia atrapante
Revista El Grafico
www.pilotosmuertos.es
« Última Modificación: Diciembre 20, 2014, 04:45:45 pm por Pablo L7 »



Conectado marto

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Re: Hector Suppici Sedes
« Respuesta #1 : Agosto 03, 2009, 10:54:29 pm »








Una anécdota:

Un niño, cuyo padre era propietario de una estación de servicio frente a la cual pasaba asiduamente el Ford de carreras de Supicci Sedes, un día enfermo tuvo la idea de escribirle una carta a su ídolo. En ella le pedía que algún día que pasara nuevamente por ahí, parara que él lo quería conocer. Un sueño de "botija", como el que alguna vez tuvimos usted o yo y que quedó en la memoria como lo que era, simplemente un sueño.
No mucho tiempo después, una rugiente cupé con el Nº 2 pintado en sus puertas, paraba a un costado de los surtidores y un hombre de cabellos rubios y mirada cristalina preguntó al encargado: "¿el niño que escribió esta carta vive aquí? Pues digale que Supicci y Calache (acompañante) vienen a saludarlo".
El botija Carlos Otero se encontró entonces frente a frente, con su ídolo. Este le habló, le mostró el auto y le dejó el recuerdo más importante de su vida. Porque el sueño de chico se le había cumplido. Así, con la simpleza que sólo un grande puede generar

Libro: Turismo Carretera, 60 años de historia
« Última Modificación: Diciembre 16, 2010, 08:56:32 pm por Pablo L7 »

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Re: Hector Suppici Sedes
« Respuesta #2 : Agosto 29, 2009, 10:55:46 pm »
El gaucho uruguayo HECTOR SUPICCI SEDES comiendo asado con antiparras...    En 1938 cuando ganó el Gran Premio Argentino del Sur se consagró definitivamente.   Su popularidad fue enorme y tambien un notable aviador.
« Última Modificación: Diciembre 20, 2014, 04:57:37 pm por Pablo L7 »

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Re: Suppici Sedes , Hector
« Respuesta #3 : Octubre 19, 2010, 02:08:59 pm »
Relato del triste hecho que enlutó la 2da etapa.

Absurda muerte la de Suppici Sedes

La muerte de Hector Suppici Sedes enluto la Lima – Buenos Aires. A continuación, las partes principales del testimonio de su compatriota, Hector Moras, elaborada 35 años después de ocurrido el hecho, tras paciente investigación.
“Hubo muchas versiones sobre el accidente. Unas con la sana intencion de explicarse un golpe del destino que se deseaba haber podido torcer. Otras, eran pura fantasia. El amigo Carlos Patron, y Bernabe Vicente tripulaban el coche de auxilio, con repuestos y latas de combustible para hacer el abastecimiento. Era una Ford 47, igual a la que corria Hector(…); en los dias de descanso se planificaban todos los detalles del reabastecimiento. Con Oscar Galvez y su equipo, a veces repartian la tarea en una amistosa union que venia de años, pero la mayor relacion era con Domingo Marimon.”
“Quedo combinado el abastecimiento de la segunda etapa con Patron. Saldrian mucho antres aquella noche, irian despacio para evitar contratiempos, y armarian el puesto en Victoria, un caserio correspondiente a la compania salitrera del mismo nombre. Según lo establecido, colocarian los letreros que dirian ´Nro 2 Auxilio’ a cien metros. Ordenado.”
“Ese camino a La Serena, tenia tramos sinuosos y polvorientos. No era muy facil pasar, pero para Héctor era imperioso. Uruguay entero estaba pendiente de el. Luchando en el polvo que lo envolvia, llego a las proximidades de Victoria. No vio los letreros apostados sobre el camino, y paso el abastecimiento de largo.”

Habla su acompañante

“Silvestre Calache, acompañante de Hector, y sobreviviente de la tragedia, lo conto asi, en una de las pocas veces q tocamos el tema: ‘Cuando nos pasamos, llegamos a un callejón que cruzaba la carretera; lo hicimos como quien dobla en una esquina, y al llegar al otro lado nos detuvimos. Le dije a Hector: Esperá, y dale mas para adelante, que viene otro auto. Lo detuvo junto a una parecita. Despues no me acuerdo mas de nada’. Entre las muchas versiones que circularon, dijeron que el uruguayo iba a cruzar el camino.”
“Conociendo lo previsor que era Hector, y con la confirmacion de Calache, los hechos deben haber ocurrido asi: Suppici se pasa en el abastecimiento. Llega al callejón, gira para regresar al auxilio como doblando en una esquina, pero ante la proximidad de otro auto (Zantorello), se detiene para esperar que este pase”
“El publico corre para ver el coche en carrera. Sin pensarlo, cierra el camino y Zarantorello cree que es una curva. Cuando llega al lugar, gira en la direccion que estaba detenido Hector, tomandolo de lleno sobre la puerta izquierda, justo al lado de su cuerpo. Para mi, no cabe otra posibilidad”



¿Que paso?
¿Por qué se paso de largo Hector?
¿No era visible el cartel?
¿Se coloco en plena recta o estaba sobre una curva?
Lamentablemente, al momento de realizarse este analisis, tanto Patron, como Vicente, que eran los encargados de planificar el tramo, habian fallecido. Se entiende que ellos dejaron la nafta en Victoria, y siguieron para otro abasteciemiento. Muchos hacian eso, se confiaba en gente del lugar, y se partia al proximo puesto, ya que las distancias eran muy largas, y no contaban con mas auxilios. “Suppici tenia un tanque de 250 litros, asi que en el abastecimiento completaba la carga. En esos puestos habia latas de 20 litros con nafta de 100 octanos…. Hector planificaba los abastecimientos y marcaba los lugares”(Del libro “Apuntes del camino” de Hector Moras, Montevideo 1985)

Era imposible pensar en un error de un hombre meticuloso como Hector Suppici Sedes. Unicamente el podria explicar por que se paso de largo, conociendo en que zona se ubicaria el abastecimiento. Puede ser que la cantidad de gente sobre el camino, haya ocultado el cartel.
O que éste se haya colocado en un lugar que no era el indicado.
Lamentablemente, nadie lo sabra jamas.
Frente a la muerte, solamente se puede recordar que aquel dia habia largado desde el 14° puesto, delante de Zarantorello. A mas de 330km de la salida, la situación no habia cambiado. Esto indica que Hector no llevaba una notable velocidad. Tampoco discutia un puesto entre los primeros.
La conclusión oscurece mas todavía la perspectiva de este misterioso y fatal accidente, del mas grande piloto que tuvo Uruguay sobre los caminos de America.


Hector Suppici Sedes, y su Ford nro 2


« Última Modificación: Diciembre 20, 2014, 04:55:21 pm por Pablo L7 »

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Re: Suppici Sedes , Hector
« Respuesta #4 : Diciembre 16, 2010, 08:14:08 pm »
HECTOR SUPPICI SEDES CORRIA SU ULTIMA CARRERA
Nota publicada en El Grafico 1536 – 17-12-1948

Vino a disputar la última carrera suya. Y fue la última. Alejado del automovilismo deportivo durante ocho años , el anuncio de la prueba a Caracas despertó entusiasmos escondidos. Pensó en despedirse del deporte de sus éxitos y el Gran Premio de la América del Sur se le ofrecía como ocasión propicia. Sin que se atreviera a pensar en el triunfo , tenia lógicos derechos a aspirar a una buena clasificación , acaso a una victoria parcial en cualquier etapa que le significara un broche digno para una campaña iniciada allá por 1927 en su tierra uruguaya.
Y se aprestó a la despedida. Para ello tenía que “ponerse al día” , según su expresión confiada en un apacible atardecer en su casita de playa , allá por la Floresta , envuelta en flores y aspirando la brisa del Atlántico.
La casualidad hizo que me llegara hasta allí un día de febrero último en que Héctor cumplía 45 años.

Admitía que el automovilismo en rutas había progresado muchísimo en sus ocho años de ausencia , que hombres y maquinas caminaban mas , por lo que era sumamente necesario darse una vueltita por Buenos Aires , visitando a colegas adversarios , pero más que nada amigos , para que ellos le mostraran motores , tapas , arboles y todo lo que registra el progreso. No se le ocultaba que también los volantes , obligados por la misma lucha de muchos buenos , se habían acelerado a la par de sus vehículos , pero tenía derecho a confiar en que pronto se pondría en velocidad como para competir dignamente.

Los amigos rivales lo recibieron con los brazos abiertos y abrieron sus motores y sus corazones para Héctor. Lo acompañamos en esa recorrida , al fin de la cual Suppici Sedes hizo sus ajustadas deducciones , inclinándose por aquellos aspectos en los que coincidía la mayoría de opiniones , puesto que las había muy encontradas.
Y comenzó a preparar su nuevo Ford y a prepararse él también. Lejos quedaban sus tiempos de éxitos. Cuando por primera vez llego a Buenos Aires fue en 1935. Venía con toda la experiencia acumulada en sus victorias en el Gran Premio del Uruguay , carrera que ganó en las cuatro intervenciones suyas. Y fue así como al llegar primero a Mendoza , aunque hasta allí la carrera fuera de regularidad , demostró que era un volante al cual había que hacerle sitio de honor en el pequeño núcleo de los mejores nuestros.
Ademas brindo conocimientos y fue el hombre que más contribuyó a la mejor preparación de las maquinas para los modernos grandes premios. Sus “inventos” fueron celebrados : la doble amortiguación por rueda , los refuerzos de los chasis , los cañitos de agua para los limpiaparabrisas , las alfombritas con travesaños para colocar debajo de las ruedas y salir de las encajadas en seco , el caño que asegurara consistencia al techo metálico para el posible vuelco en quien nunca volcaba y varios interesantes detalles más que en oportunidades enumeráramos fueron brindados con generosidad a todos los volantes por quien nada escondía , porque Héctor Suppici Sedes fue siempre de una llaneza y de una claridad meridianas.

Si en aquella primera intervención en nuestro país no tuvo la fortuna que merecía , luego habría de encontrar el aliado indispensable de la suerte que acompaña a todo vencedor para ser ganador de etapas difíciles , para lograr excelentes clasificaciones y ser el único extranjero que viniendo a correr en nuestras carreras de rutas obtuviera una victoria : en el Gran Premio del Sur de 1938. Significó su consagración.

Aparte de sus aptitudes como volante , lo que más agradó fue la corrección suya , sus procederes intachables , que le valieron una conquista superior , la de la amistad y el respeto.
Tan así es que se prescindió de sus apellidos en cita. Fue Héctor , y en automovilismo no podía existir otro Héctor.
Hasta llego a darse el caso de que , discutido en su tierra por esas cosas inevitables que acontecen a todo crack absoluto en su medio , no lo fuera jamás en la Argentina , en donde tan exactamente se lo valoró.

En ese un tanto azaroso andar por los caminos , en donde estuviera Héctor se encontraban los volantes que se allegaban hasta su pieza de hotel para recibir con verdadera satisfacción las muestras de su cordialidad ejemplar , la que hacía más intensa ese mate amargo que ofrecía con la misma simplicidad y cariño de su alma.
En Arica fue la última vez que Suppici Sedes cebo su mate en la rueda dicharachera y fraternal.

No obstante ser el mismo de siempre , aunque con el cabello prematuramente gris , algo tenía Héctor que era distinto. Al preguntarle acerca de su etapa a Tacna nos dijo que una pinchadura lo retrasó y luego tenía pocas luces para proseguir fuerte , por lo que debió ir esperando el día para apresurarse.
No le molestaba su clasificación porque quería llegar , nada más que llegar , aunque con una esperanza : clasificarse bien de La Serena a Santiago , puesto que sabía que en la capital chilena las clasificaciones serían poco menos que inamovibles en adelante. Pero algo extraño , de duda y de presentimientos , empañaba el decid habitual suyo.
-Cuidado que éstas son montañas de tierra. Hasta que se llegue a las pampas hay que andar con cautela porque el coche no se tiene – informaba a sus amigos.
Parecía que prevenía a sus colegas con  sus propios temores , porque en esta carrera Héctor no tuvo tiempo de afirmarse , de encontrarse a sí mismo y luchaba contra un complejo de inseguridad.

A quien estas líneas escribe con inmenso dolor , por una vieja e intensa amistad , le correspondió bajarle la bandera a cuadros en aquella ocasión de las primeras Mil Millas cuando , saliendo de los últimos en la tierra , se clasificara segundo. Iba a darle suerte sin sospechar que sería la última vez que Héctor viera agitarse ante sus ojos la clásica bandera.

Triste destino , inmerecido , decimos en nuestra ignorancia acerca del más allá. En esas montañas polvorientas , de un gris marrón , sacudidas por el viento del Pacífico , dijo adiós a todo , al automovilismo y a la vida. Las miramos tras los ventanales del hotel en que nos encontrábamos escribiendo apenados , ventanales de este hotel para el que teníamos el encargo de reservarle una habitación , y no podemos aceptar lo acontecido. Montañas grises , pampas desiertas ¡Que distinto de aquel refugio suyo en una playa de su tierra , en la que en su último cumpleaños trazara planes para la despedida!
Está sobre el Atlántico y ha caído junto al Pacífico. Lejos de su hogar , al que si no llegaron hijos hubo otros hijos : sobrinos y también otros chicos a los que le brindara el matrimonio Suppici Sedes su cariño inmenso.
Ultimamente tenía dos botijas hijos de un pobre peón. Los llevaban a todos lados , vivían en su casa , y los chicos hablaban de automovilismo con ese padre , que era más padre puesto que lo era sin serlo y sin obligaciones. Allá han de estar ahora junto a la madre que les cayera del cielo pensando en que Héctor está en ese cielo.

Volvemos a mirar las montañas grises que nos parecen mucho más tristes y desoladas que nunca. Un avión las sobrevuela llevándose los restos de Héctor hacia su tierra y es cuando pensamos en Dios , cuando no podemos aceptar que todo sea definitivo , que esta despedida suya del deporte en el que conquistara tantos éxitos haya sido realmente su última carrera.
El avión va por el cielo , Héctor está más arriba todavía , en tanto aquí abajo quedan ojos empañados que miran hacia allá buscándolo , dudando de que todo sea cierto.

Vino a despedirse con su mate cordial , con su hablar sereno , con su corazón abierto. Y lo despedimos nosotros. Triste destino , más triste que estas montañas que nacieron ya tristes y en las que se apagó para siempre una sonrisa que tenía años , pero que seguía siendo infantil. Para siempre hemos dicho…¿Verdad , Dios , que no es así?
La Serena 5-12-1948


Una de las últimas fotos junto a su acompañante Silvestre Calace
« Última Modificación: Diciembre 20, 2014, 04:43:47 pm por Pablo L7 »

Desconectado chivilcoyano

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Re:Suppici Sedes , Hector
« Respuesta #5 : Agosto 20, 2013, 09:28:54 pm »

Desconectado chivilcoyano

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Re:Suppici Sedes , Hector
« Respuesta #6 : Agosto 21, 2013, 10:15:50 pm »
La primera gran desilucion de HECTOR SUPICCI SEDES fue cuando rompio el engranaje de distribucion
en plena cordillera de los ANDES ....Estaba 1º en la clasificacion , luego de marcar el mejor tiempo hasta MENDOZA en el GRAN PREMIO de 1935 - cuando vino por primera vez a correr entre nosotros.
Observese  que la "BAQUET" tiene barra antivuelco , uno de los inventos de SUPICCI SEDES , en
demostracion terminante de su ingenio. Sus innovaciones fueron adoptadas luego en nuestro medio , y en el exterior.


EL GRAFICO.

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Re:Suppici Sedes , Hector
« Respuesta #7 : Agosto 21, 2013, 10:28:36 pm »
Aparecio ante la barra automovilistica que presidian JUANCHO y LUISITO BETTINELLI un señor con aspecto de evadido:
- Soy el doctor SUPICC SEDES - expreso.
- ¿ Es algo de HECTOR?-
- Hno y vendo deportado por el gobierno uruguayo.. No me dieron tiempo ni para recoger mi ropa, ni
tngo dinero.... Si me pueden ayudar hasta que HECTOR me mande algo...
¡ Como no lo iban a ayudar! se trataba del hermano de un automovilista muy querido. Y la barra generosa y sentimental, echo mano a los bolsillos. Pero dias despues llamaron a HECTOR por telefono a MONTEVIDEO y este contesto:
- No tengo ningun hermano doctor ,,,ni que este en BS.AS. por lo menos que yo sepa...
JUANCHO reflexiono : Este doctor nos dejo a todos enfermos....

                                 
                                     EL GRAFICO.

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Re:Suppici Sedes , Hector
« Respuesta #8 : Octubre 28, 2013, 09:39:51 pm »
El URUGUAYO y su acompañante SILVESTRE CALACE , en el GP Internacional del NORTE de 1940.


Foto . Crono Premiun.

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Re:Suppici Sedes , Hector
« Respuesta #9 : Noviembre 04, 2013, 11:25:58 am »


( Revista El Gráfico )

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Re:Suppici Sedes , Hector
« Respuesta #10 : Enero 22, 2014, 09:54:11 pm »
                               Llegando ganador a LA PLATA en el GRAN PREMIO del Sur de 1938.


Foto : Crono Premiun.

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Re:Suppici Sedes , Hector
« Respuesta #11 : Enero 23, 2014, 04:48:23 pm »

Foto : Crono premiun.